La intención era una salida suave para rodar ya que yo al día siguiente tenía pensado ir en bici con un grupo para hacer una “pedalada”, pero nada más llegar a casa tenía unas 6 llamadas perdidas y supuse que algo pasaba. Cuando devolví las llamadas me enteré que Jordi Seriola, un chico del grupo de ciclistas de la Penya Mussolenca de Sant Quirze, había fallecido víctima de un accidente mientras entrenaba de madrugada. Así que se me quitaron las ganas de salir, la verdad.
Del entreno de hoy sólo diré que he estado mejor de lo que esperaba, a pesar que tampoco hemos hecho nada loable.
Dejo los pantallazos habituales:

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